Quién diría que un cabello negro
podría traerme tanto gris.
Que unos dientes blancos
hicieran que mi vida sea tan negra.
Que una piel tan clara
me sumiría en la oscuridad.
Quién diría que unos ojos café
me traerían tantos desvelos.
Que un cuerpo sin ritmo,
marcaría mis latidos.
Que un par de pupilas hicieran
que las mías me pesen demasiado.
Quién diría que un par de minutos
me esclavizarían por toda la vida.
Quién diría que una luna llena
me convertiría en un cuarto menguante.
34/14/8/17
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