Cuando tú naciste yo besaba mis primeras bocas,
caminaba por la playa llorando un par de amores;
escribía poesía en varios rincones,
y usaba vestidos de muy amplio escote.
Cuando tú naciste ya me hacía la cena,
pintaba mis uñas con colores fuertes;
ya leía libros de los que te duelen,
ya tenía caderas de salsa y merengue.
Cuando tú naciste yo hacía la tarea,
ya multiplicaba y dividía el silencio;
la raíz cuadrada calculaba el miedo
y ya hacía fracciones de mis sentimientos.
Cuando tú naciste yo me arrodillaba,
creyendo en un dios y en su mitología;
iba los domingos a oír fruslerías,
sermones que hoy solo me causan risa.
Cuando tú naciste mi pobre almohada
tenía los residuos de suspiros rotos,
tenía las manchas de un labial borroso
y la fantasía de un futuro airoso.
Cuando tú naciste ya inspiraba amores,
tenía chocolates, flores dedicadas,
tenía aquí en mi mano a un par de papanatas
y a una madre loca por tantas llamadas.
Hoy te veo aquí intocado por el tiempo,
con la luz y el humo de una noche hueca.
Llega a mí una estela de emociones viejas,
de las que sentía antes de que nacieras.
34/10/8/17
JWT