Imperfección

Si vieras en mis manos las gotas de rocío

o en un fulgor creciente, las gotas de mi hastío;

ese vuelo cansado de esta gaviota en calma

que baila por el bosque como una gitana.

Pero mi corazón guarda tanta tristeza,

una tristeza rara porque es bella y sincera,

y tu mirar me incita como oxígeno a llama

para tornarme en lluvia y luego ya ser charca.

Y mezclas tu sonrisa de sol con mi llanto

para romper el muro entre dos extraños,

que se aman en silencio solo porque existen

y oculto el sentimiento borra sus cicatrices.

Si vieras en mis ojos la flor carmesí

que se murió de pena en tu cuerpo febril

porque por la vereda que trae mi nostalgia

llegaste sin sentir el latir de mi alma;

que miras a los ojos y no reconoces,

que llamas en silencio, pero no responde,

y en esta ansiedad de volver a nacer,

te veo primitivo y montuno a la vez.

Jamás besaste tú las líneas de mis manos,

o el marrón que vive en mis ojos vidriados.

No viste en mi silueta la copia de Dios

que descendió del cielo para hacerse tu amor.

Y yo nunca encontré perfección en tus modos,

pero por ti pondría en las manos de Cronos,

aquel vocablo inmenso, grande por demás,

esa utopía hermosa que es la eternidad.

18/18/03/2001

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