Lo siento

Ese tiempo en que tus besos añoraba,

los momentos que fuiste mi única meta;

la lujuria que de mis poros brotaba

se perdió ante una llegada por sorpresa.

Sé que tú hasta lo imposible me has brindado,

pero aquí dentro de mí siento algo nuevo.

El amor es traicionero y no da abasto,

es fenómeno que se hace malo con el tiempo.

Lamentable es el decirte mi relato,

sé que no puedo opacar lo ya vivido.

Él llegó como la sombra de un retrato,

el retrato de tu rostro enmohecido.

Por doquier se ven las páginas del cuento

y no quiero ser por nadie prejuzgada.

Y al zurcir esta impotencia, al fin comprendo,

que al amar puede olvidarse a quién sea ama.

Con falsías disculpé todos mis actos

y te eché en un pestañeo de mi vida.

Y esta euritmia que se forma así ipso facto,

me convierte tu pasión en una micra.

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El Capitolio

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