Me alejaste del sendero que seguía,
he apostado todo a nada en esta acción,
y al mirar tus ojos tristes, tan callados,
descubrí que mi optimismo fue un error.
Tu crueldad traspasa el alma de mi alma
seduciendo a mis luceros a que lloren.
Soy la sombra de un pasado ya vivido;
en la mesa una escultura justo al borde.
Quiero ser un amarillo girasol;
si tú fueras noche oscura, triste y fría,
evadirte así de forma natural,
pues con tu presencia ya me cerraría.
Has abierto ya tu brecha, corazón,
y yo he vuelto a ser lo que era antes de ti.
Una errante en una caja de cartón,
una loca en una torre de marfil.
Y hoy concluye esta historieta de pecado,
olvidando en pleno vuelo mi dolor,
descubriendo poco a poco un sitio nuevo,
donde exista todo el mundo, menos tú.
13/97
Casa