Triste estoy tras la columna del delirio
componiendo la canción de tu mirada,
sollozando porque no te tengo cerca
y no sabes del amor que mi alma guarda.
Desconoces que yo siempre estoy contigo
respirando el aire que ya respiraste,
recogiendo las palabras que dijiste,
suspirando solamente por soñarte.
¡Pero cómo es que tú no te has dado cuenta
de esto que me da alegría y me conmueve!
Si mis ojos me delatan al mirarte,
si mi mundo es incoloro al no tenerte.
Yo jamás seré capaz de confesarte
esta que es la causa real de mis tristeza.
Guardaré este sentimiento en un espejo
para ver si al pasar alguien lo quiebra.
14/97
ABPN