Hoy te entrego mi alma callada,
una caja de ilusiones en pedazos,
la amargura de una vida sin sentido,
que espera la tomes en tus manos.
Mi ilusión se me ha escapado entre los dedos
y mi fe me traicionó y se fue volando.
Necesito que me digas que me amas,
que me ayudes y me postres en tus brazos.
He caído una vez más ante la vida
y el consuelo que tenía es hoy mi pena.
No hay justicia donde viven sentimientos,
pues poseo la experiencia en dicho tema.
Es mi vida una flor de dos colores
que componen la alegría y la tristeza.
Y le di mi amor a un ser tan impetuoso
que me hirió dejando en mí su oscura huella.
En la esquela que mi vida ya me escribe,
expresé lo efímero ocurrido en mí
y el dolor de recordar me dio pelagra,
lo platónico siempre llega a su fin.
Yo te dejo la copia de mi pasado,
cada lustro que ha pasado sobre mí.
Hoy te ruego que te quedes a mi lado,
como siempre en mi alegría y mi sufrir.
13/96
ABPN