Ha pasado poco tiempo del final
y pensé haber desechado lo ocurrido,
pero solo al ver tu imagen al voltear
evoqué cada instante ya perdido.
No pude disimular mi emoción
y partí a escribir esta poesía;
he tratado de evadir mi confusión,
mas hoy sigues siendo parte de esta vida.
Tú en cambio actúas a lo natural,
como si hubieses borrado el sentimiento
que un día nos llevó al más allá
y hoy acepto que perdí el juego siniestro.
Te agradezco cada instante que fue nuestro;
me vendiste mil mentiras, tantos sueños,
pero el consuelo que hoy solo me queda
me repite quien no sufre no va al cielo.
Siento un peso que no aguanto aquí en el alma,
he fallado en la misión de olvidarte.
He fallado en tantas cosas, da lo mismo;
la peor ya fue intentar llegar a odiarte.
13/97
Casa