No me quieras, pues me hieres al decirlo,
has creado un caos completo en mi vivir;
no me ayudes a expandir un sentimiento
que de forma inesperada llegó a mí.
Y lo único que yo le pido a Dios
es que arroje este amor ya pronto al fuego,
pues su llama sigue ardiendo en mi interior
y si trato de olvidarte, más te quiero.
Mi sentir por ti hoy se haya intocable,
mas tus ojos acongojan a mi alma,
fui colérica sanguínea de hace tiempo,
mas hoy soy una flemática nefasta.
13/96
casa