Hoy te escribo una carta sencilla,
donde abarca la profundidad
y es que en cada vocablo que escribo
se agradece la paz que me das.
Han llovido estrellas del cielo
desplazándose solas al aire,
cultivando en mí mil sonrisas,
en mis manos mil rosas dejaste.
Fui buscando consuelo en el mundo,
pero nadie quitó mi tristeza
y tan solo al decirte te quiero
has llegado a opacarme las penas.
Has tomado el control de mi vida
y es por ti que he encontrado la cura,
medicina que calma mis males
y que tira hacia fuera mi angustia.
14/97
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